PRÓLOGO

No recuerdo un hotel que no huela a huida y a retrete de colegio. Da igual el lugar o el momento o la categoría; ya sea aquí o en las colonias los hoteles siempre son sucios e inmediatos. Puede que por esto yo prefiera las pensiones en los centros semiabandonados de las ciudades o los moteles perdidos en mitad de la nada. Al menos no pretenden ser hospitalarios ni parecer tu casa. Le tengo una cierta manía a la gente que va a los hoteles, con su costumbre de contarte sus viajes y de querer conocer gente para luego decir en otro hotel "en un hotelito precioso que hay junto a Mare Smythii conocí a la nieta de un pionero de Coma Berenices que me invitó..." y tenerte dos horas escuchando qué maravillosa es la humanidad y la amistad entre los pueblos en un bar vacío con un camarero aburrido. El Neomake Palacio es uno de los más repugnantes hoteles que he pisado jamás con su pretensión de cosmopolitismo barato y aire de nobleza desarrollista y todavía hoy recuerdo el asco que me produjo tener que esperar allí para asistir a una reunión de Tipos Que Creían Que Iban A Llegar Lejos (puede que éste no fuera el nombre pero sí era, desde luego, la idea). Los recepcionistas y los camareros de los hoteles son como perros; huelen a quien les tiene asco y yo fui incapaz de quedarme en el bar con pinta de puticlub pretencioso o en los sillones acartonados del hall. La vi por primera vez cuando salía prácticamente huyendo hacia la entrada del hotel y ella me preguntó algo. Nunca he sabido luego si ella estaba cómoda allí, escuchando a aquella gente que decía cosas tales como "...A mí la muerte que me preocupa es la muerte cotidiana..." y otros exabruptos por el estilo. Pocas veces he visto tanto cretino junto. Después de aquella ocasión recuerdo haberla visto en alguna que otra cita antes de la Inundación y a partir de entonces le perdí la pista durante años pero siempre he guardado ciertas dudas de su comportamiento y negándome lo que hubiera sido evidente hasta para un novato, por una simple cuestión de extraña comprensión, nunca me he querido hacer demasiadas preguntas sobre su naturaleza real. Tengo el coeficiente necesario, a pesar de estar calificado como un especial, para haber desarrollado el instinto de cazador inherente a mi tarea; cualquier cazador de bonificaciones sabría con qué está tratando tan solo analizando sus preguntas cuando bebe champán o su incapacidad para distinguir un refresco con gas de otro sin gas. De todas formas sé que algunos burócratas dormirán más tranquilos si deciden la retirada tras la lectura de los trámites de detención habituales. Lo que sigue son las respuestas a el test modificado de empatía Voigt-Kampf del sujeto Isabel Bono.

Andrés Gómez Miranda

COLOFÓN

El número 29 de La Factoría Valenciana recoge, bajo lluvia clara, el conjunto de poemas de Isabel Bono "Contra todo pronóstico". Portada y viñeta final son obra de Luciano Lozano. La edición consta de 250 ejemplares, impresos sobre papel ahuesado de 90 gramos, y los tipos Bodoni y Times. Todo ello en Martín Impresores de Valencia, a 17 de mayo de 1996.

CONTRA TODO PRONÓSTICO



la locura decide

el loco desearía otro destino
no mentir
no hablar
cambiar cien veces de domicilio
hasta darle esquinazo

nada
ni un collar de brasas
podría detenerla cuando besa

	*

pulso el interruptor
se enciende una bombilla
ya nada puede sorprenderme
ni perturbarme

tu boca al sol

vivir
¿conforme a qué deseo?
¿a qué naturaleza?

	*

me volví a perder
en lo posible
después de tantos años
después de tanta tregua

¿qué afán de lucro
me ha hecho regresar
después de tanto tiempo?

	*

estáis todos locos
y yo más que harta
de jugar siempre a lo mismo

puedo perder el tiempo
señalar con el dedo
(soy mayor de edad)
romper corazones y piernas
a patadas

fingir que no me importa

	*

algunas noches (no todas)
un muerto me besa los hombros

la luz repite sus gestos
sus palabras

me hace dudar
de mis más firmes decisiones

	*

contra todo pronóstico
te amo
tómame la palabra
los labios
que no cese el frío
de quemarme la lengua

	*

te amo
con la aparente quietud
de la herrumbre
en los buques que ya no navegan
con los pies dormidos
como dique de puerto

mis palabras más dulces
como liquen
en los muros de mi corazón torpe

	*

no tengo prisa

si me das tiempo
detendré la lluvia
con las manos

no tengo planes:
un jardín no es el futuro

toda tu boca
toda mi piel
ahora

	*

por este amor
no voy a perder la vida

la necesito más que nunca
para saltar
y estrellarme contra su pecho

	*

planeamos un viaje
para no tener que hablar
siempre de lo mismo
un viaje al sol
donde nos tomaran por turistas
donde yo pudiera ser
la extranjera de esta historia
(de este amor sin historia)

	*

este amor
es un muerto por la espalda
que jamás se defiende
no suda
tampoco sueña
abdomen sin vértigo
para amar
nada

amor ficción

la boca de un muerto
sangra tan despacio

pasa sobre ellos la noche

	*

aunque me mires
nada va a cambiar:
las palabras no arden 

fuego
no sostiene batallas
delirios

no conmueve

	*

una mañana
no habrá más que mañana
me estoy preparando
seré una cigarra
sin cursos de solfeo
mi corazón
una bota de cordones
que no mojará la lluvia
que tragará tierra
que tocará de oído
tus palabras

	*

para indicarte el camino
prenderé fuego a mis hijos

los haré danzar
brillar
como animales sin sueño 
para indicarte el camino
(por si vuelves)

guardaré los labios
(por si vuelves)

	*

nadie mejor que tú
sabe que nací perdida y pálida
que renuncié a respirar
cuantas veces pude
que aprender a mentir
no fue más que un juego
de palabras
que no valen los esfuerzos
que este amor
es un viaje
que avanza hacia la tierra
como una lombriz ciega
hacia la nada